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Vuelta a San Juan: el pueblo de 45 habitantes que alteró su rutina para ver a los ciclistas

La fiesta está ahí, a la orilla de cada ruta, en la entrada de cada pueblito. En los miles de manos que se multiplican saludando el paso del pelotón. En los gorros de todos los colores y los carteles de todos los tamaños, en esa multitud sin rostro a la que solo la une la sonrisa ancha y el fervor por el ciclismo. «Acá aprendemos a andar en bici antes que a caminar», repiten orgullosos algunos a modo chiste. El magnetismo que provoca en los sanjuaninos volvió a unirse en la cuarta etapa de la Vuelta a San Juan que se adjudicó el colombiano Fernando Gaviria.

La tradicional prueba cuyana tiene una propia impronta: la pasión de su gente. Desde temprano, familias enteras se juntan al borde de la ruta para esperar el paso del pelotón multicolor. Asado, cerveza, semita -una especie de torta de chicharrón típica de la región-; el catering completo para las horas de espera que quedan antes que pasen sus ídolos, los gladiadores del pedal.

«San Juan es único por lo acogedora que es su gente. En ninguna vuelta del mundo la gente se pone a cocinar mientras espera los corredores al costado de la carretera. Los europeos nos sentimos como en casa. El público, en cuanto a lo que es el ciclismo y el ciclista, es caluroso. Disfruta de la competencia, pero sabe cómo comportarse», afirma el español Josu Garai, coordinador general de la prensa internacional que cubre la Vuelta.

La etapa de ayer fue una repetición de lo que se vive por estos días en la provincia. Es una tradición milenaria o centenaria, un folclore que no distingue localidades en la zona de Cuyo. A lo largo de los 185,8 kilómetros que unieron Jáchal con San Agustín del Valle Fértil, miles aficionados se volcaron a la vera del recorrido para celebrar el paso de los pedalistas. Ni el calor de las primeras horas, ni la persistente lluvia de los últimos kilómetros los detuvo, ni a los ciclistas, ni a los fervorosos fanáticos sanjuaninos que se suman a la celebración.

«Los sanjuaninos nos sentimos plenamente identificados con el ciclismo. Somos la capital mundial de la pasión por el ciclismo. En cada etapa, en cada vuelta, queda demostrado», comentó el gobernador Sergio Uñac, quien disfrutó del triunfo del colombiano Fernando Gaviria junto con Matías Lammens, flamante Ministro de Deporte y Turismo de la Nación.

El humilde paraje de Baldecito se vistió de fiesta para ver pasar por cuarto año consecutivo los mejores ciclistas del Word Tour. Ninguno de los 45 habitantes de este poblado ubicado a 56 kilómetros de Valle Fértil se perdió el paso de los 161 corredores. «No hay como sentarse en la vereda de casa con la familia y esperar a los corredores», comenta Eduardo, quien es una de las 45 personas que habitan la pequeña aldea, la mayoría se decidan a la venta de artesanías y a la cría de ganado caprino.

Su cercanía con el Parque provincial Ischiligualasto lo convierte en un paso obligado para los turista. Sin embargo cada regreso de la Vuelta suele alterar la rutina de los pobladores, que por unas horas abandonas sus obligaciones. «Esto lo aprovechamos al máximo. Por estos días siempre se ve gente y algo más se vende», comenta Juan Miglioli, un artesano que sigue las alternativas de la etapa con su familia escuchando los relatos de Néstor Cano y Fabián Seguín, los especialistas de FM La Voz, de San Juan.

El paso del pelotón es raudo. Apenas segundos dura la pasada en frente de Meglioli y su familia. Pero no importa, Pedro, el hijo menor de Juan, consiguió el trofeo preciado: el pequeño tomó una de las caramagnolas que los ciclistas descartaron a la vera del camino. La felicidad en su rostro es indescriptible. Orgulloso muestra el recipiente y ya lo coloca en su pequeña, casi de juguete, bici de carrera. Porque en San Juan, la pasión por el ciclismo nace desde el vientre de cada ciudadano, y eso no conlleva ninguna explicación. Simplemente, es así.

La caravana ciclística llega a la meta, en la intendencia del Valle Fértil. Los aplausos, los gritos, el aliento son incesantes. Una multitud agolpada tras las vallas publicitarias enardece con la definición de la etapa. Y todo sucede delante de sus ojos en apenas segundos. Hay emoción, festejo y también congoja, habrá que esperar otro año para que los mejores ciclistas del mundo vuelvan a pisar el Valle. Lo que nunca descansa es la pasión sanjuanina por el ciclismo.

Otro festejo colombiano

El colombiano Fernando Gaviria, del UAE Team Emirates, se adjudicó la cuarta etapa de la Vuelta a San Juan, con un tiempo de 4 horas, 8 minutos y 3 segundos para el tramo de 185,8 kilómetros entre San José de Jáchal y Valle Fértil. Gaviria, que el lunes había ganado la segunda etapa, celebró la 42ª victoria de su carrera, la séptima en sus participaciones en la carrera sanjuanina.

En el sprint superó al francés Rudy Barbier, ganador de la primera etapa, y a su compatriota Álvaro Hodeg (Quick Step), mientras que el eslovaco Peter Sagan (Bora Hansgrohe) terminó cuarto. Mientras tanto, el belga Remco Evenepoel (Quick Step) se mantuvo como líder de la general, luego de la diferencia que sacó en la tercera etapa, donde logró un excelente tiempo en la contrarreloj individual.

Info: La Nación

Foto: Bill Torres – Globesport

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